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Universidad de Harvard - Project Zero. Universidad de Harvard - Project Zero.

Universidad de Harvard - Project Zero.

Project Zero es un grupo de investigación de la Harvard Graduate School of Education dedicado a entender y potenciar el aprendizaje humano, la creatividad y el pensamiento profundo, del que nace la línea de Pensamiento Visible (Visible Thinking) que hoy inspira a miles de escuelas en todo el mundo.



Origen e historia de Project Zero.


Project Zero se creó en 1967 en la Harvard Graduate School of Education, impulsado por el filósofo Nelson Goodman y con apoyo del decano Theodore Sizer.​ Goodman sostenía que el estado del conocimiento sistemático sobre educación artística era “cero”, de ahí el nombre del proyecto.​


En sus inicios, el foco estuvo en comprender cómo se desarrolla la capacidad artística, qué tipo de pensamiento implica crear obras de calidad y cómo se aprende en y a través de las artes.​


Impulsores y figuras clave.


Entre los primeros investigadores destacan David Perkins y Howard Gardner, que pronto pasaron a codirigir Project Zero y ampliaron el foco más allá de las artes hacia temas como inteligencia, comprensión y creatividad.​


Howard Gardner, impulsor y figura clave del Project Zero de la Universidad de Harvard.


A lo largo de los años se han incorporado otros líderes como Ron Ritchhart, Shari Tishman o Daniel Wilson, que han desarrollado líneas como Pensamiento Visible, Culturas de Pensamiento, Artful Thinking o creatividad y diseño de entornos de aprendizaje.


Líneas de trabajo y áreas de investigación.


Aunque nació centrado en el aprendizaje en las artes, hoy Project Zero investiga una amplia gama de temas: naturaleza de la inteligencia, comprensión profunda, creatividad, ética, aprendizaje interdisciplinar y cultura de pensamiento en los centros educativos.


Algunas grandes áreas son:


  • Artes y educación (programas como Arts PROPEL o Artful Thinking).​

  • Comprensión y enseñanza para la comprensión (Teaching for Understanding).​

  • Creatividad como proceso individual, distribuido y cultural.​

  • Innovación y diseño de entornos de aprendizaje (por ejemplo, Agency by Design).


Nacimiento del Pensamiento Visible.


  • Visible Thinking (Pensamiento Visible) surge a finales de los años noventa como una iniciativa para desarrollar una aproximación basada en la investigación al cultivo de disposiciones de pensamiento en el aula.​

  • El proyecto se inició en colaboración con la escuela Lemshaga Akademi (Suecia), dentro de la iniciativa “Innovating with Intelligence”, y se centró en disposiciones como búsqueda de la verdad, comprensión, justicia o imaginación.​

  • Con el tiempo, el enfoque se amplió para incluir el pensamiento a través del arte y el papel de las “fuerzas culturales” del aula, dando lugar a otras iniciativas como Artful Thinking y Cultures of Thinking.​


Rasgos clave del Pensamiento Visible.


Según Project Zero, el enfoque de Pensamiento Visible se articula en tres grandes prácticas y varios principios básicos.​


Tres prácticas nucleares:


  • Uso sistemático de rutinas de pensamiento: estructuras breves de preguntas o pasos (por ejemplo, Veo–Pienso–Me pregunto, Pienso–Pregunto–Exploro, Círculo de puntos de vista) que ayudan a los alumnos a organizar, profundizar y hacer visible su pensamiento.​

  • Documentación del pensamiento del alumnado: recoger mediante notas, fotos, vídeos o producciones escritas cómo piensan los estudiantes, para poder revisarlo, hacerlo visible y reflexionar sobre ello.​

  • Práctica profesional reflexiva: el docente analiza su propia práctica, observa cómo piensan sus alumnos y ajusta la enseñanza para favorecer disposiciones de pensamiento más ricas.​


Unidad de Indagación «King Carlos» del Colegio Salzillo.


Principios del enfoque (síntesis de los que recoge Ritchhart y colegas):


  • El aprendizaje es consecuencia del pensamiento: la comprensión y la memoria del contenido mejoran cuando el alumno piensa con y sobre las ideas.​

  • El pensamiento debe hacerse visible (hablar, escribir, dibujar, representar), porque al exteriorizarlo se puede revisar, mejorar y profundizar.​

  • La cultura de aula (rutinas, lenguaje, expectativas, interacciones, ambiente…) es clave para el tipo de pensamiento que se desarrolla


Las rutinas de pensamiento.


  • Las Thinking Routines son secuencias sencillas y repetibles de preguntas o pasos que se usan de manera cotidiana para promover observación, conexión, explicación, justificación o metacognición.​

  • Project Zero ha desarrollado más de 60 rutinas para distintos propósitos: algunas fomentan la curiosidad (Veo–Pienso–Me pregunto), otras la exploración de ideas complejas (Pienso–Pregunto–Exploro), la consideración de perspectivas múltiples (Círculo de puntos de vista, Puntos cardinales), o la síntesis y reflexión (Titular, Antes pensaba–Ahora pienso).​

  • Su fuerza reside en que, al usarse de manera consistente, crean hábitos de mente: los alumnos aprenden a observar con atención, justificar lo que piensan, hacerse buenas preguntas y revisar sus ideas.​


De las artes a la cultura de pensamiento.


  • Lo que empezó como un “laboratorio” para entender el pensamiento en las artes se ha convertido, tras más de cincuenta años, en un centro de referencia mundial sobre cómo se aprende y cómo se puede enseñar para pensar mejor.​

  • El enfoque de Pensamiento Visible ha influido en numerosos proyectos posteriores: culturas de pensamiento en centros escolares, aprendizaje interdisciplinar, movimientos “maker” y metodologías que buscan que los estudiantes sean investigadores activos de su propio aprendizaje.​


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